‘Boys will be boys’: Why consumers don’t punish big polluters for greenwashing lies
‘Boys will be boys’: Why consumers don’t punish big polluters for greenwashing lies
La investigación revela que, aunque los consumidores generalmente penalizan a las empresas por greenwashing (lavado de imagen ecológica), este “impuesto de mercado” es significativamente más débil o inexistente para las firmas en industrias estigmatizadas, como la de petróleo y gas. Los consumidores muestran una actitud de “los chicos serán chicos” hacia estos contaminantes consolidados, aceptando efectivamente sus prácticas engañosas como inherentes a la industria, en lugar de considerarlas conductas indebidas excepcionales. Esta disparidad destaca una falla crítica en confiar únicamente en el sentimiento del consumidor para hacer cumplir la responsabilidad ambiental corporativa. Dado que las marcas estigmatizadas enfrentan pocas consecuencias financieras por exagerar sus credenciales ecológicas, el mercado no las disuade, creando un entorno donde la deshonestidad prospera sin penalización. Esto sugiere que el sesgo del consumidor, más que las fuerzas del mercado por sí solas, permite la persistencia del greenwashing en sectores altamente contaminantes. Los hallazgos son vitales para comprender el greenwashing, ya que demuestran que los marcos regulatorios no pueden asumir una supervisión equitativa del consumidor en todas las industrias. Los formuladores de políticas deben reconocer este sesgo psicológico y dirigir una aplicación más estricta y políticas de “tolerancia cero” específicamente hacia las industrias sucias, ya que son las menos propensas a autocorregirse por la opinión pública. Sin una regulación dirigida, el estigma que protege a estas empresas continuará resguardándolas de la rendición de cuentas.
Fuente: eco-business.comPublicado el 2023-01-06