Corporate greenwashing must end in 2023

Corporate greenwashing must end in 2023

El creciente escrutinio por parte de los consumidores y la endurecimiento de las regulaciones gubernamentales garantizan que el greenwashing corporativo siga siendo un foco crítico en 2023. A pesar del aumento de la conciencia ambiental, muchas empresas continúan recurriendo a prácticas engañosas, como la compra de compensaciones de carbono sin reducciones reales de emisiones. Esta discrepancia entre las ambiciones declaradas y la entrega tangible destaca el desafío persistente de mantener prioridades genuinas de ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) en medio de la inestabilidad económica global y la incertidumbre geopolítica. Los organismos reguladores están cada vez más endureciendo su postura frente a las afirmaciones engañosas, particularmente dentro de la Unión Europea, donde nuevos marcos exigen evidencia sustancial para todas las declaraciones ambientales. Las empresas que no alinean su marketing con acciones verificadas ahora enfrentan severas sanciones financieras. Este cambio marca una transición de las guías voluntarias a la rendición de cuentas obligatoria, obligando a las organizaciones a priorizar compromisos auténticos de sostenibilidad sobre el branding superficial para evitar repercusiones legales y daños reputacionales. Además, los reguladores están apuntando a las emisiones indirectas, conocidas como Alcance 3, que constituyen una porción significativa de la huella de carbono total de una empresa. Históricamente ignoradas debido a las complejidades de medición, estas emisiones de la cadena de valor ahora están sujetas a requisitos obligatorios de divulgación en los principales mercados. Este impulso hacia la transparencia subraya la urgente necesidad de metodologías estandarizadas y cooperación en la cadena de suministro, asegurando que los compromisos corporativos de cero emisiones netas reflejen la realidad en lugar de informes fragmentados.

Fuente: verdict.co.uk
Publicado el 2023-01-17