¿Cuán ecológico es ese producto? Conozca cuatro maneras de detectar el "greenwashing" | Diario Financiero
La Unión Europea está liderando esfuerzos para combatir el greenwashing al identificar y regular afirmaciones ambientales vagas y engañosas. Con más de la mitad de las declaraciones ecológicas analizadas resultando infundadas, la normativa busca exigir evidencia científica verificable, lo que implica un cambio estructural en cómo las empresas comunican su impacto ambiental para restaurar la confianza del consumidor. El reglamento propuesto ataca específicamente el uso de términos como "neutralidad de carbono" o "más ecológico", que suelen ocultar la dependencia de compensaciones cuestionables o comparaciones sin base clara. Al prohibir superlativos sin especificaciones detalladas, la UE obliga a las empresas a revelar tanto los beneficios como los daños ambientales reales, evitando que utilicen mejoras marginales o de larga data para enmascarar prácticas perjudiciales actuales. Además, se exige transparencia en las metas temporales y la composición de los materiales, eliminando la ambigüedad en conceptos como "biodegradable" o "compostable". Esta medida es crucial porque estas etiquetas suelen confundir a los consumidores sobre la verdadera sostenibilidad de los productos, especialmente en lo referente a plásticos y bioplásticos. Al exigir especificidad en el origen y las condiciones de descomposición, la regulación desmantela las trampas de marketing que distraen del impacto real de la cadena de suministro. Este artículo es relevante porque demuestra cómo el greenwashing persiste mediante el uso estratégico de lenguaje ambiguo que confunde al consumidor. La respuesta legislativa de la UE establece un precedente global donde la claridad y la verificabilidad científica reemplazan al marketing vago, forzando a las corporaciones a alinear sus comunicaciones con sus acciones reales y no solo con percepciones favorables.
Fuente: df.clPublicado el 2023-01-19