‘This is greenwashing’: Shell accused of overstating renewable energy spending

‘This is greenwashing’: Shell accused of overstating renewable energy spending

Una organización sin fines de lucro ha acusado a Shell de greenwashing (lavado de imagen ecológico) al exagerar de manera engañosa sus inversiones en energías renovables en los informes anuales presentados ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC). El grupo activista sostiene que, aunque Shell clasifica una parte significativa de su gasto de capital hacia una división comercializada como “Renovables y Soluciones Energéticas”, la gran mayoría de estos fondos en realidad apoyan el comercio y la comercialización de gas natural. Al destacar únicamente una pequeña fracción del gasto en proyectos reales de energía eólica y solar, la compañía supuestamente crea una narrativa falsa de una transición energética robusta, lo que podría engañar a los inversores que creen que la empresa está haciendo más para combatir el cambio climático de lo que realmente hace. Esta discrepancia plantea serias preocupaciones sobre la transparencia y la responsabilidad corporativa en el sector de los combustibles fósiles. Shell niega haber engañado a los inversores, afirmando que sus divulgaciones financieras son totalmente conformes y señalando actividades más amplias de “transición energética” que incluyen el hidrógeno y la captura de carbono. Sin embargo, los críticos enfatizan que el gas sigue siendo un combustible fósil y no puede clasificarse como renovable. La denuncia sugiere que etiquetar las operaciones centradas en el gas bajo el paraguas de lo renovable permite a los grandes productores de petróleo aparentar alineación con los objetivos climáticos mientras continúan expandiendo su negocio central intensivo en carbono, retrasando así los esfuerzos genuinos de descarbonización. La relevancia de este caso en materia de greenwashing radica en cómo el marketing de Shell oculta la realidad de sus operaciones, aprovechando una terminología vaga para proyectar una imagen ecológica sin acciones sustantivas. Este caso ejemplifica la creciente supervisión regulatoria a la que se enfrentan las empresas energéticas, ya que los activistas cada vez analizan con mayor detalle las divulgaciones financieras para exponer afirmaciones engañosas. Si se aplican, tales sanciones señalarían un cambio hacia la exigencia de responsabilidad a las corporaciones de combustibles fósiles por la precisión de sus informes relacionados con el clima, impidiendo que engañen a los inversores y al público mientras el mundo enfrenta la crisis climática.

Fuente: theguardian.com
Publicado el 2023-02-02