Radio silence replaces greenwashing claims

Radio silence replaces greenwashing claims

Las principales corporaciones australianas y los fondos de jubilación (superannuation) están retirando cada vez más sus compromisos públicos en materia climática, un fenómeno denominado “silencio verde” (green hushing). Este repliegue estratégico está impulsado por una supervisión regulatoria más estricta y por el mayor riesgo de acciones legales por supuestos casos de “greenwashing” (lavado de imagen ecológico). Entidades como AustralianSuper y BHP están eliminando objetivos específicos de emisiones e informes relacionados, citando la necesidad de navegar por un panorama legal en rápida evolución y evitar la responsabilidad por declaraciones engañosas. El problema central surge de la tensión entre las ambiciones de sostenibilidad corporativa y las severas consecuencias de la aplicación regulatoria. Si bien las empresas publicaron inicialmente estos objetivos para satisfacer la demanda de accionistas y consumidores, la reciente intensificación de las inspecciones por parte de autoridades como la Comisión Australiana de Competencia y Consumo (ACCC) y la Comisión Australiana de Valores e Inversiones (ASIC) ha creado un efecto disuasorio. Las empresas ahora priorizan la seguridad jurídica sobre la transparencia, degradando efectivamente sus ambiciosos objetivos a meras aspiraciones para mitigar el riesgo de demandas por incumplimiento o prácticas engañosas. Esta tendencia es críticamente relevante para el greenwashing, ya que revela cómo la amenaza de sanciones puede paradójicamente fomentar la falta de transparencia en lugar de una verdadera rendición de cuentas. Cuando las empresas utilizan el temor a litigios como excusa para reducir sus estándares ambientales, ocultan su progreso real y obstaculizan una acción climática significativa. El greenwashing no se limita a hacer afirmaciones falsas; también implica el silenciamiento estratégico de la información, lo que impide que los grupos de interés exijan a las corporaciones una verdadera responsabilidad por su impacto ambiental.

Fuente: smh.com.au
Publicado el 2023-04-03