“The legal framework does not define what greenwashing is”

“The legal framework does not define what greenwashing is”

El artículo sostiene que calificar el panorama actual de las inversiones ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) como simple greenwashing (lavado de imagen verde) es una simplificación excesiva que ignora la compleja realidad a la que se enfrentan los gestores de activos. Si bien muchos inversores perciben que los productos están comercializados de manera engañosa, el autor sostiene que gran parte de esta discrepancia se debe a lagunas involuntarias más que a un engaño deliberado. El problema central no radica necesariamente en una intención maliciosa, sino en las dificultades estructurales para alinear la percepción pública con los estándares de transparencia regulatoria, lo que genera una amplia confusión sobre lo que constituye greenwashing. Un factor clave que alimenta esta percepción es la falta de datos fiables y métricas armonizadas, especialmente en el caso de activos no líquidos, donde escasean las agencias de calificación ESG. Dado que marcos regulatorios como el Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles (SFDR) exigen transparencia sin definir umbrales estrictos de clasificación, los gestores de activos tienen dificultades para verificar y comunicar con precisión sus compromisos de sostenibilidad. Esta ambigüedad permite diversas interpretaciones sobre el carácter "verde" de un activo, lo que hace que los fondos, aunque cumplan con las obligaciones de divulgación, carezcan de una integración profunda de criterios ESG y sean injustamente considerados como prácticas de greenwashing. Para mitigar estos riesgos y mejorar la autenticidad, el autor recomienda integrar las estrategias ESG desde el mismo inicio del desarrollo de un producto financiero, en lugar de tratarlas como un añadido posterior. Los gestores de activos deben invertir en herramientas internas de evaluación y colaborar con expertos regulatorios especializados por sector para navegar la complejidad técnica del cumplimiento normativo. Al priorizar la recopilación rigurosa de datos y la planificación transparente desde las etapas iniciales, las empresas pueden alinear mejor sus operaciones con las expectativas regulatorias, reduciendo así la opacidad que alimenta las acusaciones de greenwashing. Esta perspectiva es fundamental para comprender el greenwashing, ya que desplaza el enfoque de la simple atribución de culpas hacia los desafíos sistémicos de la escasez de datos y la complejidad regulatoria que permiten percepciones engañosas.

Fuente: paperjam.lu
Publicado el 2023-04-26