Somerville’s Greentown Labs, the largest climate-tech incubator in North America, has a major oil company as a new partner. Is that greenwashing? - The Boston Globe
La asociación de Greentown Labs con Saudi Aramco ejemplifica el cambio moderno en las tácticas de la industria de los combustibles fósiles, donde las empresas ahora afirman apoyar soluciones climáticas mientras simultáneamente expanden sus negocios centrales de extracción. Este acuerdo destaca una estrategia engañosa en la que las grandes petroleras aprovechan las alianzas con centros de innovación para crear una imagen de progreso, manteniendo efectivamente su poder político y justificando la producción continua bajo la apariencia de financiar tecnologías de transición. Los críticos argumentan que esta práctica sirve como cortina de humo, desviando la atención de la necesidad urgente de detener el uso de combustibles fósiles. Al invertir fuertemente en tecnologías como la captura de carbono que teóricamente permiten continuar con el consumo de petróleo, estas corporaciones promueven "soluciones tecnológicas" en lugar de una verdadera descarbonización. Este enfoque es particularmente preocupante porque permite a las empresas cumplir con objetivos estrechos de cero emisiones netas para sus propias operaciones, mientras ignoran la gran mayoría de las emisiones generadas por el uso de sus productos por parte de sus clientes. La relevancia del greenwashing radica en la ambigüedad sobre si tal compromiso impulsa un cambio sistémico o simplemente proporciona un lavado de imagen. Si la asociación no resulta en un cambio fundamental hacia la dependencia de los combustibles fósiles, representa un caso clásico de greenwashing: utilizando compromisos ambientales superficiales para ocultar un modelo de negocio que activa exacerba el cambio climático. La verdadera medida del éxito sigue siendo si estas colaboraciones conducen a reducciones reales en las emisiones globales de carbono.
Fuente: bostonglobe.comPublicado el 2023-06-07