Indonesian coal giant Adaro’s ‘sustainable’ smelter slammed as ‘greenwashing’

Indonesian coal giant Adaro’s ‘sustainable’ smelter slammed as ‘greenwashing’

El plan de Adaro Energy de construir una fundición de aluminio alimentada inicialmente por nuevas plantas de energía de carbón contradice directamente su marketing del proyecto como un desarrollo sostenible y ecológico. Los grupos ambientalistas y los accionistas argumentan que esto constituye un caso de "greenwashing" (lavado de imagen verde), ya que la dependencia inmediata de los combustibles fósiles genera enormes emisiones de gases de efecto invernadero, socavando el compromiso declarado de la empresa con la transición hacia una energía limpia. Los críticos señalan que este enfoque viola los objetivos climáticos internacionales e ignora alternativas hidroeléctricas más baratas y limpias, ya demostradas como viables en la región. La discrepancia entre la marca "verde" de Adaro y su infraestructura basada en combustibles fósiles ha afectado gravemente su capacidad para obtener financiamiento internacional. Los principales bancos globales están rechazando cada vez más los proyectos de carbón para alinearse con sus compromisos de cero emisiones netas, dejando a Adaro con un grupo cada vez más reducido de inversores dispuestos. Esta presión financiera expone el creciente riesgo que enfrentan las empresas cuando sus afirmaciones de marketing no coinciden con su realidad operativa, demostrando cómo el escepticismo del sector financiero puede estancar eficazmente proyectos percibidos como engañosos desde el punto de vista ambiental. Este caso es fundamental para comprender el "greenwashing", ya que revela cómo las corporaciones explotan las lagunas en la rendición de cuentas de la cadena de suministro. Un importante fabricante de automóviles, Hyundai, acordó comprar este aluminio como "bajo en carbono" basándose en el uso futuro de energías renovables, ignorando la dependencia inmediata del carbón. Esto destaca la complejidad de las emisiones de Alcance 3, donde las empresas corren el riesgo de ser cómplices del lavado de imagen verde al adquirir materiales de socios cuyas prácticas actuales contradicen sus propios compromisos de sostenibilidad, engañando finalmente a los consumidores sobre el verdadero impacto ambiental de sus productos.

Fuente: news.mongabay.com
Publicado el 2023-06-16