Are low-traffic neighbourhoods greenwashing? Here's what the evidence says
Are low-traffic neighbourhoods greenwashing? Here's what the evidence says
Los Vecindarios de Bajo Tráfico (LTN, por sus siglas en inglés) en el Reino Unido tienen como objetivo reducir la dependencia del automóvil y mejorar la salud pública al restringir el acceso de los vehículos motorizados en las zonas residenciales. Contrariamente a lo que sostienen sus críticos, quienes alegan que estos esquemas constituyen un caso de “greenwashing” (lavado de imagen ecológico) al afirmar que simplemente desplazan la congestión a las calles limítrofes, la evidencia muestra que efectivamente disminuyen el tráfico interno y mejoran la calidad del aire. Además, no existe una prueba sistemática de que los tiempos de respuesta de los servicios de emergencia se vean afectados negativamente, lo que cuestiona la narrativa que presenta estas iniciativas como meros parches superficiales para problemas urbanos más profundos. La relevancia de este tema en relación con el greenwashing radica en la controversia política que rodea a los LTN. Los críticos utilizan argumentos sobre el aumento de la contaminación en las calles limítrofes y la demora en los servicios de emergencia para presentar las acciones climáticas del gobierno como engañosas o meramente performativas. Sin embargo, los datos empíricos contradicen estas afirmaciones, revelando que los LTN reducen genuinamente las emisiones y los volúmenes de tráfico, en lugar de simplemente trasladar los problemas a otro lugar. Esta disparidad entre la percepción de fracaso y los beneficios ambientales reales destaca cómo las medidas de sostenibilidad legítimas pueden ser malinterpretadas o presentadas como ineficaces o perjudiciales. En última instancia, el éxito de estas iniciativas depende de la aceptación comunitaria y de un diseño urbano cuidadoso. Aunque algunos ayuntamientos del Reino Unido han llegado a eliminar los LTN debido a la oposición de los residentes, compararlos con los “superbloques” de Barcelona demuestra que incorporar mejoras en los espacios públicos y fomentar la participación ciudadana puede generar apoyo. A medida que la urgencia climática aumenta, centrarse en transformaciones integrales de las calles, en lugar de limitarse a simples restricciones de tráfico, es esencial para garantizar que estas políticas sean vistas como soluciones genuinas y no como gestos vacíos.
Fuente: theconversation.comPublicado el 2023-06-24