Las empresas suelen enmascarar la recolección invasiva de datos como si fueran opciones de privacidad, una práctica relevante en el contexto del greenwashing, ya que desvía la atención de los impactos ambientales o éticos perjudiciales. Este marco de transparencia oculta la verdadera magnitud de la vigilancia, priorizando las métricas de participación del consumidor sobre la sostenibilidad genuina o la integridad. Esta opacidad erosiona la confianza al presentar prácticas de datos explotadoras como una gobernanza responsable, reflejando las estrategias engañosas más amplias del greenwashing que priorizan la imagen sobre la sustancia.
Source:Published on 2023-07-26