El nuevo Manual de Moda Sostenible del PNUMA sostiene que abordar únicamente los impactos de la producción es insuficiente para combatir el greenwashing, ya que el problema central sigue siendo la promoción por parte de la industria de un consumo excesivo. Se insta a los profesionales de las comunicaciones a desplazar los relatos alejándolos de la compra impulsada por la novedad y la identidad, ayudando a los consumidores a romper el ciclo de la obsolescencia al hacer que los hábitos sostenibles resulten más atractivos que la emoción de adquirir artículos nuevos. Los esfuerzos regulatorios para estandarizar las declaraciones ambientales, como la Directiva de Declaraciones Verdes de la UE, son esenciales para prevenir el engaño, pero conllevan el riesgo de una simplificación excesiva. Si los marcos normativos se vuelven demasiado rígidos, pueden inducir a error a los consumidores mediante juicios binarios como «lo natural es bueno», ignorando realidades complejas como el desprendimiento de microfibra. En consecuencia, la comunicación efectiva debe ir más allá del etiquetado técnico para ofrecer un contexto matizado y veraz que empodere la toma de decisiones informadas, sin recurrir a atajos engañosos. En última instancia, el artículo destaca que el marketing ha alimentado históricamente tendencias insostenibles, generando cinismo entre los consumidores hacia el branding «con propósito». Para abordar genuinamente el greenwashing, la industria debe redefinir el estatus y el éxito a través de narrativas que apoyen los objetivos de las políticas públicas en lugar de explotar los deseos emocionales. Sin redirigir estas narrativas culturales hacia la circularidad, incluso las declaraciones ambientales precisas no lograrán impulsar los cambios sistémicos en el comportamiento necesarios para una verdadera sostenibilidad.

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Published on 2023-08-04