We Asked Americans What They Think About The Term ESG. Their Answers Were Eye-Opening

El artículo destaca que, a pesar de la intensa polarización política y la reacción conservadora que etiqueta a las siglas ESG como "capitalismo woke", la mayoría de los estadounidenses siguen viendo el concepto de manera positiva, considerándolo el mejor marco para mejorar los negocios, la sociedad y el medio ambiente. Esta desconexión entre la retórica política y la percepción pública revela una vulnerabilidad crítica para quienes practican el greenwashing: mientras que las narrativas políticas pueden demonizar el acrónimo, la demanda pública de responsabilidad corporativa sigue siendo sólida. Las empresas que arriesgan su reputación al practicar greenwashing, abandonando prácticas genuinas de sostenibilidad en favor de la complacencia política, ignoran esta persistente apetencia de consumidores e inversores por operaciones éticas. En relación con el greenwashing, el estudio ilustra cómo la terminología puede ser utilizada como arma para ocultar el impacto real de una empresa. Al enmarcar a las siglas ESG como una ideología política en lugar de una herramienta estándar de gestión de riesgos y reporte, los detractores generan confusión que permite a las empresas con bajo desempeño esconderse detrás de un lenguaje vago. El hecho de que las siglas ESG tengan una connotación negativa en la cobertura mediática, a diferencia de términos como "sostenibilidad" o "responsabilidad social corporativa", muestra cómo el encuadramiento semántico puede manipular la opinión pública. Los practicantes de greenwashing suelen aprovechar esta volatilidad, cambiando el lenguaje para evitar el escrutinio, sin lograr ofrecer beneficios ambientales o sociales medibles. Para combatir esta situación, el autor aboga por la claridad, la transparencia y marcos de reporte estandarizados como TCFD o GRI. Este consejo es directamente aplicable para identificar el greenwashing, ya que el compromiso genuino se demuestra a través de datos auditables, no mediante campañas de relaciones públicas. Cuando las empresas adoptan una divulgación rigurosa, exponen la brecha entre sus valores declarados y su desempeño real. En última instancia, vincular explícitamente a las siglas ESG con el valor empresarial a largo plazo y la ventaja competitiva ayuda a despolitizar el debate, haciendo más difícil que el greenwashing sobreviva bajo la luz de métricas estandarizadas y comparables.

Source: menafn.com
Published on 2023-09-20