Los principales actores de la industria alimentaria se están retirando del mercado voluntario de carbono para centrarse exclusivamente en sus propias cadenas de suministro, alegando que así evitan los riesgos de greenwashing (lavado de imagen ecológica). Sin embargo, este cambio corre el riesgo de fomentar el "greenhushing" (encubrimiento ecológico), en el que las empresas ocultan la transparencia sobre sus estrategias climáticas más amplias para evitar el escrutinio. Al abandonar los créditos de carbono, las empresas ignoran una herramienta crítica para compensar las emisiones inevitables, lo que podría ralentizar el urgente esfuerzo global de descarbonización necesario para limitar el aumento de las temperaturas. El artículo sostiene que esta mentalidad es peligrosamente estrecha, ya que el mercado del carbono sigue siendo esencial para alcanzar los objetivos de cero emisiones netas. No actuar ahora expone a las empresas a graves riesgos operativos y financieros, incluidas interrupciones en la cadena de suministro y daños a las instalaciones causados por el cambio climático. La investigación indica que las empresas que invierten en créditos de carbono suelen descarbonizarse a un ritmo más rápido que aquellas que no lo hacen, lo que sugiere que los créditos y las reducciones en la cadena de suministro deben ser estrategias complementarias, no opciones mutuamente excluyentes. La relevancia del greenwashing radica en que el miedo a las acusaciones impulsa la inacción. Para combatirlo, las empresas deben priorizar proyectos de alta integridad, como la conservación de bosques, con una debida diligencia rigurosa. El mensaje central es que la transparencia y el uso de todas las herramientas climáticas disponibles son vitales; esconderse detrás del cumplimiento mínimo o evitar los mercados de carbono por preocupaciones reputacionales, en última instancia, socava los esfuerzos colectivos para abordar la crisis climática.

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Published on 2023-09-21