Sede de la cumbre climática en una nación productora de petróleo de primer orden pone de manifiesto la contradicción inherente a la influencia de las grandes empresas de combustibles fósiles en la política ambiental global. Este conflicto de intereses estructural socava la legitimidad de las negociaciones, ya que los principales tomadores de decisiones desempeñan roles centrales en las industrias que impulsan el cambio climático. En consecuencia, este tipo de acuerdos constituye un ejemplo clásico de greenwashing, que encubre la dependencia continuada de los combustibles fósiles mediante esfuerzos superficiales de sostenibilidad y una integridad comprometida.

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Published on 2023-11-28