Crece la presión para endurecer el escrutinio de las afirmaciones verdes de los fondos

El artículo explica que la inversión sostenible enfrenta un momento de madurez impulsado por las graves acusaciones de greenwashing, donde fondos eran etiquetados como "verdes" sin criterios estrictos. Esta falta de rigor ha obligado a los reguladores en la UE, EE. UU. y Reino Unido a endurecer las normas, exigiendo transparencia y justificando las afirmaciones de sostenibilidad para proteger a los inversores y restaurar la credibilidad del mercado. Simultáneamente, el sector asiste a una reculación estratégica por parte de grandes gestores, quienes cuestionan el papel activo en la dictación de estrategias empresariales o abandonan terminologías como ESG por su politización. En respuesta, figuras clave como el CEO de BlackRock argumentan que los gobiernos deben asumir la función de "policía del medio ambiente". Esto refleja un cambio de enfoque: los inversores prefieren que sea el Estado quien establezca las reglas claras y la acción política necesaria, en lugar de que las empresas o los fondos lo hagan de forma voluntaria o arbitraria. Esta dinámica es crucial para comprender el greenwashing porque destaca que la mera divulgación de datos ambientales es insuficiente si no hay un marco regulatorio sólido y acción política concreta. Sin estas garantías, las etiquetas de sostenibilidad siguen siendo vulnerables al esnobismo ecológico. El artículo concluye que, aunque la inversión sostenible continúa creciendo globalmente, su futuro depende de pasar de la auto-regulación del sector a una supervisión gubernamental estricta que penalice el engaño y alinee las expectativas de todos los actores.

Source: expansion.com
Published on 2023-12-02