Las empresas provinciales de gas en Canadá están realizando intensas campañas publicitarias para afirmar que el “gas natural renovable” reemplazará a los combustibles fósiles, una afirmación que los expertos califican como un engañoso lavado de imagen verde (greenwashing). En realidad, estas fuentes renovables constituyen solo una fracción minúscula del suministro, mientras que la gran mayoría sigue derivándose de combustibles fósiles extraídos. Esta amplia distorsión sirve para retrasar las necesarias eliminaciones progresivas y engaña a los consumidores sobre el verdadero impacto ambiental de las actuales estrategias energéticas. Aunque Canadá modificó recientemente la Ley de Competencia para exigir evidencia de las afirmaciones ambientales, persisten importantes lagunas legales que permiten que las declaraciones más amplias sobre sostenibilidad corporativa queden sin cuestionamiento. Las regulaciones actualizadas probablemente excluyen las declaraciones generales de la industria, lo que permite campañas que destacan avances incrementales mientras ignoran las emisiones sustanciales en curso. Como consecuencia, las principales coaliciones de petróleo y gas pueden seguir comercializando sus intenciones de cero emisiones netas sin proporcionar pruebas de que sus planes aborden la mayor parte de su huella de carbono. El artículo destaca que el marco legal actual de Canadá es inadecuado en comparación con medidas más agresivas adoptadas en Europa, donde está prohibida la publicidad de combustibles fósiles y se exige una estricta justificación de las afirmaciones ambientales. Los expertos sostienen que simplemente actualizar la ley es insuficiente sin una aplicación robusta e investigaciones proactivas sobre el lavado de imagen verde. Esta brecha regulatoria ralentiza la transición ecológica al permitir que las empresas de combustibles fósiles mantengan su cuota de mercado mediante narrativas engañosas, en lugar de emprender esfuerzos genuinos de descarbonización.

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Published on 2023-12-12