Matt Finch, gerente de políticas de Transport & Environment, califica las afirmaciones de la industria sobre los combustibles sostenibles para la aviación (SAF, por sus siglas en inglés) como un lavado de imagen (greenwash) absoluto, argumentando que están desconectadas de la realidad actual. Sostiene que presentar el SAF como una solución integral ignora el hecho de que constituye una fracción insignificante del combustible utilizado en la aviación mundial. La afirmación de que las aerolíneas pueden reducir significativamente su huella ambiental únicamente mediante el uso de SAF es engañosa, ya que el sector ha fallado en actuar de manera decisiva hacia la descarbonización durante años, confiando en cambio en narrativas de marketing que ocultan la magnitud del problema. Críticamente, el artículo destaca el conflicto sistémico entre la aviación y otros modos de transporte en cuanto al uso de recursos renovables. Desviar suficiente capacidad renovable para satisfacer las necesidades teóricas de la aviación afectaría gravemente la descarbonización del transporte por carretera, provocando un aumento de las emisiones en ese sector. Finch compara esta situación con los fracasos pasados de la industria automotriz, sugiriendo que la acción tardía del sector de la aviación lo ha dejado sin la infraestructura necesaria. Esta falta de preparación significa que las cuotas obligatorias de SAF imponen una carga injusta a los proveedores, en lugar de abordar las causas raíz del crecimiento excesivo y la ineficiencia de la industria. Además, el artículo critica los mecanismos globales de fijación de precios del carbono, como CORSIA, por ser ineficaces debido a los bajos costos de los créditos, la limitada cobertura geográfica y el enfoque exclusivo en el crecimiento futuro de las emisiones en lugar de la contaminación histórica existente. Esta debilidad regulatoria permite que las aerolíneas continúen expandiéndose mientras hacen afirmaciones engañosas sobre su sostenibilidad, una práctica que fue recientemente cuestionada por los reguladores de publicidad pero que en la práctica ha cambiado muy poco. El artículo concluye sugiriendo que el hidrógeno, más que el SAF, posee el verdadero potencial para una descarbonización genuina, instando a un cambio desde las actuales tácticas de lavado de imagen hacia soluciones tecnológicas más realistas.
Source:Published on 2024-01-09