El *greenwashing* se consolida en Colombia como una práctica empresarial engañosa que utiliza el marketing para proyectar una imagen ecológica sin realizar acciones reales contra el cambio climático. Este fenómeno, caracterizado por afirmaciones falsas o exageradas sobre la sostenibilidad, desvirtúa el verdadero compromiso ambiental y deja las prácticas sostenibles en segundo plano, obligando a buscar marcos regulatorios más estrictos para proteger a los consumidores y al medio ambiente. La relevancia del artículo radica en cómo el *greenwashing* socava la confianza pública y distorsiona la lucha real contra la crisis climática. Al crear una fachada de responsabilidad, las empresas evaden la necesaria transformación estructural, perpetuando daños ambientales mientras aparentan progreso. Esta desconexión entre la narrativa publicitaria y la operativa real genera un riesgo significativo para la reputación corporativa y obstaculiza la transición hacia una economía verdaderamente sostenible. Para combatir esta problemática, se impulsa la regulación legal y la educación tanto de consumidores como de empresas. Los compradores deben volverse críticos, buscando certificaciones independientes y verificables, mientras que las compañías deben adoptar transparencia, objetivos medibles y políticas claras. El artículo concluye que, aunque persiste el engaño, existe un movimiento positivo hacia prácticas auténticas impulsadas por la tecnología y una mayor conciencia empresarial necesaria para avanzar hacia una sostenibilidad real.
Source:Published on 2024-01-12