Australia turns the screw on greenwashing with revised advertising code
La Asociación Australiana de Publicidad ha propuesto nuevas regulaciones dirigidas específicamente a las industrias intensivas en carbono para combatir el greenwashing, exigiendo a los anunciantes que proporcionen pruebas para las afirmaciones relacionadas con los criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) y prohibiendo el uso de un lenguaje vago. Es crucial destacar que el proyecto de código reconoce que el daño ambiental general de las empresas de combustibles fósiles supera las mejoras menores, impidiendo que estas minimicen su impacto. Esto representa un cambio significativo al abordar prácticas a nivel de toda la industria y el uso de imágenes engañosas, en lugar de limitarse a productos individuales, con el objetivo de proteger a los consumidores frente a un marketing engañoso que oculta la verdadera magnitud del daño ambiental. A pesar de estos avances, los expertos cuestionan la solidez del código, señalando que carece de requisitos para garantizar la disponibilidad pública de las pruebas y permite afirmaciones de "cero neto" basadas en compensaciones o tecnologías no demostradas. Los críticos argumentan que un organismo liderado por la industria podría tener dificultades para hacer cumplir estrictamente el cumplimiento, lo que podría ofrecer un escudo de autorregulación contra la intervención gubernamental en lugar de generar un cambio significativo. A diferencia de la Unión Europea, que está prohibiendo las afirmaciones de cero neto basadas en compensaciones, el proyecto australiano sigue siendo permisivo respecto a ciertas afirmaciones controvertidas sobre sostenibilidad, lo que genera preocupaciones de que las normas puedan no ser lo suficientemente estrictas para detener genuinamente las prácticas engañosas. Este desarrollo regulatorio es altamente relevante para el greenwashing porque destaca la tensión entre la autorregulación de la industria y la necesidad de una aplicación independiente. Ilustra cómo jurisdicciones específicas están intentando definir la comunicación aceptable en materia de sostenibilidad, pero a menudo se quedan cortas respecto a las mejores prácticas globales al permitir vacíos legales para las grandes empresas de combustibles fósiles. El debate subraya la necesidad crítica de establecer estándares transparentes y basados en evidencia para asegurar que el marketing de sostenibilidad refleje fielmente la realidad, en lugar de servir como una herramienta superficial para la reparación de la reputación por parte de corporaciones con altas emisiones.
Source: eco-business.comPublished on 2024-01-20