El artículo advierte que las regulaciones propuestas para el crédito fiscal de producción de hidrógeno limpio 45V contienen importantes lagunas en lo que respecta al biometano y al metano fugitivo. Sin estrictas salvaguardas, estas exenciones podrían permitir que proyectos de hidrógeno basados en combustibles fósiles, altamente contaminantes, se califiquen para recibir subsidios mediante el uso de compensaciones, subvencionando efectivamente la contaminación bajo la apariencia de energía limpia. Esto socava el objetivo central de la política, que es impulsar una transición genuina hacia tecnologías de producción verdaderamente limpias. Esta falta de rigor permite una forma clásica de greenwashing, al permitir que las instalaciones de hidrógeno "azul" reduzcan artificialmente sus puntuaciones de intensidad de carbono mediante métodos contables cuestionables. Al permitir compensaciones de contaminación o utilizar contrafácticos de referencia débiles, el Tesoro podría incentivar inadvertidamente a las industrias a aumentar la producción de metano en lugar de reducirla. Como consecuencia, los fondos públicos fluirían hacia infraestructuras fósiles consolidadas y la agricultura industrial, enmascarando el daño ambiental continuo bajo la etiqueta de "limpio". Para evitar esto, el autor sostiene que el Tesoro debe prohibir explícitamente las compensaciones de contaminación y establecer requisitos rigurosos de elegibilidad y seguimiento de los combustibles. Permitir definiciones vagas de biomasa o metano fugitivo corre el riesgo de crear incentivos perversos que empeoren los resultados climáticos y exacerben los problemas de justicia ambiental. Las regulaciones finales deben cerrar estas brechas para garantizar que el dinero público apoye realmente reducciones genuinas de emisiones, en lugar de legitimar el statu quo de los combustibles fósiles mediante afirmaciones ambientales engañosas.
Source:Published on 2024-02-03