How standards can help squash the greenwash

Los organismos reguladores del Reino Unido y la Unión Europea están intensificando sus esfuerzos para combatir el greenwashing mediante una aplicación más estricta de la normativa y nuevas legislaciones, como la Directiva para Empoderar a los Consumidores en la Transición Verde. Estas medidas tienen como objetivo proteger tanto a los consumidores como a los inversores, garantizando la integridad del mercado y exigiendo que las empresas respalden sus afirmaciones ambientales con datos verificados. Este cambio regulatorio transforma el greenwashing de un riesgo reputacional en una responsabilidad legal significativa, obligando a las organizaciones a alinear su marketing y sus informes con su desempeño ambiental real para evitar sanciones y litigios. Las firmas de servicios profesionales destacan que la falta de coherencia en los informes de ESG (Environmental, Social, and Governance) y la ausencia de validación externa aumentan considerablemente los riesgos de greenwashing. Advierten que las discrepancias entre las intenciones declaradas y las prácticas reales pueden desencadenar litigios por valores y demandas de indemnización. Al adoptar divulgaciones de referencia y garantizar la transparencia en toda la organización, las empresas pueden mitigar estos peligros. Sin embargo, la divergencia de estándares y la falta de directrices globales uniformes generan complejidades, especialmente para las empresas multinacionales que gestionan requisitos de información contradictorios en diferentes jurisdicciones. La prevalencia del greenwashing crea un círculo vicioso que socava la confianza en la inversión sostenible, lo que impulsa a todas las empresas a adoptar una mayor cautela. Aunque marcos como la Directiva de Información de Sostenibilidad Corporativa ofrecen herramientas para apoyar divulgaciones precisas, el principal desafío sigue siendo la coherencia. Las empresas deben asegurarse de que las afirmaciones realizadas en cualquier región no entren en conflicto con las de otras, ya que los reguladores cada vez más consideran las declaraciones engañosas como prácticas fraudulentas. En última instancia, la información precisa es esencial no solo para el cumplimiento normativo, sino también para mantener la credibilidad de todo el ecosistema de las finanzas sostenibles.

Source: icaew.com
Published on 2024-09-19