‘Phantom’ rice projects expose voluntary carbon market failings

‘Phantom’ rice projects expose voluntary carbon market failings

Los recientes escándalos en el mercado voluntario de carbono, particularmente los que involucran proyectos de cultivo de arroz certificados por Verra en China, han expuesto un fraude generalizado y graves deficiencias en la calidad. Las investigaciones revelan que grandes corporaciones, incluidas Shell y PetroChina, compraron créditos procedentes de proyectos inexistentes o significativamente distorsionados. Esta desconexión entre las reducciones de emisiones declaradas y la realidad en el terreno pone de manifiesto un colapso sistémico en la integridad de la verificación, donde los auditores a menudo no lograron detectar que los proyectos nunca se materializaron o que los agricultores desconocían las iniciativas de comercio de carbono. La crisis subraya un defecto fundamental en los modelos actuales de compensación de carbono, en los que los propietarios de los proyectos seleccionan y pagan a sus propios auditores, lo que genera conflictos de interés que facilitan el greenwashing. Con menos de una quinta parte de los créditos de carbono globales representando reducciones reales de emisiones, el mercado está plagado de proyectos "fantasma" que permiten a las empresas etiquetar falsamente sus productos como neutros en carbono. Esta falta de rigor sugiere que el principal beneficio de estos créditos es la gestión de la reputación para los compradores, más que una contribución ambiental genuina. En consecuencia, el artículo aboga por un cambio de paradigma, alejándose del modelo de compensación hacia un enfoque basado en la contribución. Los expertos sostienen que los créditos de carbono deberían financiar la acción climática global en lugar de servir como una licencia para que las empresas continúen evitando sus propias emisiones. Este cambio es crucial porque el sistema actual permite a las empresas ocultar su impacto ambiental mediante métricas defectuosas, perpetuando el greenwashing y socavando la confianza en los mercados voluntarios de clima.

Fuente: eco-business.com
Publicado el 2024-12-25