Del ‘greenwashing’ al ‘greenhushing’: los gigantes de la inversión tapan la apuesta ecologista en Estados Unidos

Del ‘greenwashing’ al ‘greenhushing’: los gigantes de la inversión tapan la apuesta ecologista en Estados Unidos

La nueva administración estadounidense ha iniciado una persecución institucional contra la inversión sostenible, obligando a gigantescas gestoras de fondos a abandonar sus compromisos medioambientales por miedo a demandas. Este giro político, impulsado por la narrativa de derecha contra lo que denominan "woke", busca imponer una neutralidad estricta, eliminando la presión sobre las empresas para reducir su huella de carbono o mejorar la diversidad. Esta presión legal crea un entorno hostil donde los inversores temen ser sancionados por priorizar criterios ESG sobre el rendimiento financiero puro. Como consecuencia directa, se está exacerbando el fenómeno del "greenhushing", donde las empresas ocultan deliberadamente sus iniciativas verdes para evitar la atención regulatoria. Este silenciamiento es la cara opuesta del greenwashing, un engaño sistemático donde las corporaciones exageran sus credenciales ecológicas para proyectar una imagen falsa de responsabilidad. En Estados Unidos, existe ahora una paradoja donde las compañías son criticadas tanto por promover excesivamente la sostenibilidad como por esconderla, lo que genera incertidumbre y opacidad en la comunicación corporativa sobre su impacto real. Este distanciamiento transatlántico resalta la relevancia del greenwashing en el debate global: mientras Europa consolida su liderazgo y consenso en la inversión verde, Estados Unidos retrocede, creando una desconexidad entre el discurso político y la demanda del mercado. Los expertos advierten que esta reorientación estadounidense es artificial, ya que el riesgo climático sigue siendo una amenaza financiera real que los inversores no pueden ignorar a largo plazo. La verdadera relevancia para el greenwashing reside en cómo la presión política puede silenciar prácticas genuinas o fomentar el ocultamiento, dificultando la transparencia y permitiendo que el ecospostureo persista sin ser cuestionado adecuadamente.

Fuente: elpais.com
Publicado el 2025-03-04