Ships of death: This notorious industry is about to change, but is it greenwashing?
Ships of death: This notorious industry is about to change, but is it greenwashing?
El artículo examina la inminente entrada en vigor del Convenio Internacional de Hong Kong, que tiene como objetivo imponer un reciclaje de buques más seguro y ambientalmente racional en Bangladesh. Este cambio regulatorio amenaza con dejar inactiva a la mayoría de los astilleros de desguace en las playas de Chittagong, lo que podría desplazar a decenas de miles de trabajadores que dependen de esta industria peligrosa para sobrevivir. Aunque el tratado introduce requisitos de certificación "verde", los críticos argumentan que la transición perjudicará principalmente a los trabajadores vulnerables sin resolver por completo los peligros sistémicos inherentes al desmantelamiento en las playas. El núcleo de la crítica al greenwashing (lavado de imagen ecológica) radica en el argumento de que el Convenio de Hong Kong no aborda las causas raíz de la contaminación y la explotación, como el uso de "compradores al contado" y banderas de conveniencia. Estos mecanismos permiten que las compañías navieras de los países desarrollados oculten la propiedad y eludan las estrictas regulaciones del Convenio de Basilea, trasladando efectivamente la carga de la disposición de residuos tóxicos a los países importadores como Bangladesh. En consecuencia, el tratado se presenta como una laguna legal que protege los intereses de los armadores ricos, mientras deja a los países en desarrollo la responsabilidad de gestionar las graves consecuencias ambientales y para la salud. La relevancia del greenwashing reside en la disparidad entre las normas de seguridad previstas por el tratado y la realidad de su aplicación en el terreno. Dado que Bangladesh carece de instalaciones especializadas para el manejo de residuos peligrosos, incluso los astilleros que cumplen con las normas recurren a enterrar los tóxicos en lugar de disponer de ellos adecuadamente. Este escenario ilustra cómo los acuerdos internacionales pueden crear una ilusión de responsabilidad ambiental sin garantizar una seguridad real, permitiendo que las industrias aleguen cumplimiento mientras continúan exponiendo a los trabajadores y a los ecosistemas a daños significativos.
Fuente: sbs.com.auPublicado el 2025-06-08