Greenwashing: vender lo que no es
Greenwashing: vender lo que no es
El artículo argumenta que la sostenibilidad se ha transformado en una estrategia de marketing centrada en la apariencia más que en la realidad. Esta inversión de valores, donde parecer responsable importa más que serlo, ha normalizado el greenwashing. Las empresas priorizan la construcción de una narrativa positiva para atraer a consumidores exigentes, utilizando la sostenibilidad como herramienta de comunicación en lugar de un compromiso ético genuino. Prácticas como el uso de lenguaje ambiguo, símbolos visuales engañosos y la selección parcial de datos verificables permiten a las marcas asociarse con valores ecológicos sin modificar sus operaciones centrales. Esta manipulación no solo implica fraude estructural, como demostraron escándalos históricos, sino que crea un entorno donde la falta de estándares claros permite que las empresas distorsionen la verdad. El resultado es una distorsión del mercado que premia la mejor comunicación sobre el desempeño ambiental real. La relevancia de este texto para el greenwashing radica en su advertencia sobre el efecto erosivo sobre la confianza pública. Cuando el engaño se generaliza, los consumidores desconfían de todas las afirmaciones ambientales, penalizando indirectamente a las empresas que actúan con transparencia. Por tanto, el greenwashing no es solo una cuestión ética individual, sino un fallo sistémico que ralentiza la transición sostenible, ya que la estructura actual incentiva la performatividad antes que la acción concreta.
Fuente: esdiario.comPublicado el 2026-04-25