Republicans' anti-ESG attack may be silencing insurers, but it isn’t changing their pro-climate business decisions
El artículo identifica un fenómeno denominado "greenhushing" (o silenciamiento verde), en el cual las empresas se retiran de sus compromisos públicos sobre el clima debido a la presión política, más que a un cambio en su estrategia empresarial. Este repliegue, particularmente entre aseguradoras que abandonan alianzas alineadas con el objetivo de cero emisiones netas de la ONU, está impulsado por una reacción coordinada de ciertos políticos estadounidenses que presentan los esfuerzos de sostenibilidad como perjudiciales para la economía. Como consecuencia, las organizaciones callan sus voces para evitar amenazas legales y daños a su reputación, incluso mientras mantienen sus objetivos internos de sostenibilidad. Esta dinámica es críticamente relevante para el greenwashing (lavado verde), porque oscurece la distinción entre el activismo performativo y el cambio operativo genuino. Mientras que el lavado verde implica generalmente exagerar las credenciales ecológicas para encubrir la inacción, el greenhushing permite que las entidades aparezcan menos comprometidas con la sostenibilidad a los ojos del público, sin alterar realmente sus prácticas de gestión de riesgos. Esto crea un panorama confuso en el que las partes interesadas no pueden distinguir fácilmente entre empresas que han despriorizado genuinamente la acción climática y aquellas que simplemente se protegen del escrutinio político, complicando así los esfuerzos para responsabilizar a las corporaciones por su impacto ambiental real. En última instancia, el artículo sostiene que este silencio representa un riesgo significativo para la estabilidad económica. Las aseguradoras están retirando una red de seguridad vital contra el aumento de desastres climáticos, lo que amenaza la resiliencia del mercado y la protección al consumidor. Al permitir que las narrativas políticas dicten el discurso público, la industria corre el riesgo de ralentizar la transición necesaria hacia tecnologías de bajas emisiones. La verdadera medida de la responsabilidad corporativa sigue siendo la evaluación subyacente de los riesgos climáticos y la asignación de capital, lo que continúa impulsando la necesidad de una acción decisiva, independientemente de la retórica pública.
Fuente: theconversation.comPublicado el 2023-06-09