Aquí tienes una propuesta de título atractiva, específica y profesional: **Más allá del marketing: Cómo el *greenwashing* y el *greenhushing* ocultan la realidad ambiental**

Las empresas a veces usan trucos para parecer más ecológicas. No reducen su daño al medio ambiente, pero quieren mejorar su imagen. Esto se llama greenwashing. Esta práctica confunde a los compradores.

Al principio, los consumidores sienten que hacen algo bueno al comprar productos “ecológicos”. Pero, en el futuro, pueden enfrentar problemas.

Estudios muestran que las certificaciones verdes ayudan a comprar rápido. Por ejemplo, la Universidad de Harvard dice que el 73% de las personas quiere cambiar sus hábitos para cuidar el planeta. Esto ayuda a las ventas a corto plazo. Sin embargo, el greenwashing engaña a la gente. Un informe de la Comisión Europea revela que el 53% de los anuncios sobre el medio ambiente son falsos o exagerados. Esto significa que la información no siempre es verdadera.

Las leyes también afectan a las empresas. Las autoridades ponen multas grandes si las afirmaciones no son ciertas. En el Reino Unido, castigaron a una cadena de supermercados. Ellos decían que sus productos eran “libres de plástico”, pero usaban envases que no se podían reciclar. Este caso muestra que la falta de honestidad genera desconfianza. Los consumidores dejan de creer en marcas que usan tácticas secretas.

Existe otro problema llamado greenhushing. Aquí, las empresas esconden sus esfuerzos reales. Tienen miedo de ser acusadas de greenwashing. La Unión Europea exige más transparencia en los informes sostenibles. Por eso, algunas compañías hablan menos en público. Un estudio de la consultora EY dice que el 40% de las empresas europeas temen ser criticadas si cuentan sus avances. Este silencio impide que los usuarios vean el progreso real.

La industria ganadera es otro ejemplo. En España, la Universidad Complutense de Madrid ayudó a la industria porcina a mejorar su comunicación. Querían cambiar las opiniones negativas sobre su impacto ambiental. Los defensores del medio ambiente argumentaron que esto ocultaba problemas reales, como la contaminación del agua. Esto demuestra cómo el marketing puede esconder daños. Los consumidores que confían en estas historias no saben todo sobre el impacto de sus compras.

Para tener transparencia real, se necesitan verificaciones independientes y datos claros. Los usuarios deben buscar certificaciones reconocidas y auditorías externas antes de comprar. Exigir claridad obliga a las empresas a ser honestas. Solo la información precisa nos permite construir un futuro sostenible basado en hechos, no en mentiras corporativas.


El artículo destaca la urgente necesidad de estandarizar la información sobre sostenibilidad en la industria de los centros de datos para combatir el greenwashing. Términos ambiguos como "verde" y "carbono-neutral" se utilizan a menudo de manera engañosa, ocultando el verdadero impacto ambiental de las funciones de TI externalizadas. Para poner fin a esta práctica, los proveedores deben eliminar la doble contabilización de créditos de energía renovable y distinguir entre la energía libre de carbono por hora y las afirmaciones anuales vagas, asegurando un seguimiento preciso de las emisiones de Alcance 3 para los clientes. Una de las principales fuentes de esta ambigüedad radica en los métodos de contabilidad inconsistentes para las emisiones de Alcance 2. Dado que algunos operadores reportan el consumo de energía basándose en el control financiero mientras que otros utilizan el control operativo, la industria corre el riesgo de informar dos veces el uso de energía en las plataformas de divulgación. Alinear el uso del control operativo es esencial para evitar afirmaciones infladas y asegurar que, cuando los clientes informen sus emisiones, no dupliquen inadvertidamente cifras ya contabilizadas por los proveedores de centros de datos que alojan su hardware. Además, la industria está avanzando más allá de la simple adquisición de energía renovable hacia estrategias complejas de descarbonización impulsadas por múltiples tecnologías, motivadas por las enormes demandas energéticas de la inteligencia artificial. Los clientes ahora exigen una transparencia detallada sobre las fuentes específicas de energía, como la acreditación directa de proyectos solares, en lugar de afirmaciones generales anuales. Este cambio requiere que los centros de datos ofrezcan soluciones de sostenibilidad verificables y rastreables, transformándolos de meros proveedores de infraestructura en socios confiables para lograr objetivos genuinos de cero emisiones netas y prevenir el marketing ambiental superficial.
Source:
Published on 2024-05-24

‘Continuing as we are is not sustainable’ - Energy Live News
Falso
Source: energylivenews.com
Published on 2024-05-24

Contra el intento de lavado verde de la industria del porcino en la universidad pública - Tercera Información
The article highlights a controversial summer course offered by the Spanish pork industry association INTERPORC at the Complutense University of Madrid, aimed at teaching communication strategies to counter negative public perceptions. The industry frames this initiative as a necessary effort to disseminate the sector's commitment to sustainability and animal welfare, positioning these efforts as the "true reality" against what they describe as misleading narratives and misinformation. Critics, particularly the Stop Industrial Livestock Coordinator, condemn the course as textbook greenwashing. They argue that the industry is attempting to manipulate public opinion by masking the severe environmental and social impacts of industrial pig farming. The coordination demands the course's removal, asserting that a prestigious public university should not facilitate training designed to obscure the industry's significant contributions to water pollution, excessive greenhouse gas emissions, and water contamination that violates European regulations. This case is highly relevant to understanding greenwashing as it demonstrates how specific industries deploy sophisticated communication tactics to rebrand environmentally harmful practices as sustainable. By focusing on selected aspects like biosecurity while ignoring broader ecological damage, the industry seeks to create a facade of responsibility. This example illustrates the critical disconnect between corporate sustainability marketing and the tangible negative externalities of industrial agriculture, emphasizing the need for regulatory vigilance against deceptive environmental claims.
Source: tercerainformacion.es
Published on 2024-05-24

Greenhushing: La tendencia de las marcas a ocultar sus prácticas sostenibles
El miedo a ser etiquetadas como "greenwashers" ha llevado a muchas marcas a adoptar una postura más cautelosa en su comunicación. Este fenómeno, conocido como “greenhushing”, refleja el temor de las marcas a ser percibidas como “greenwashers”, una práctica que puede socavar su credibilidad y dañar considerablemente su reputación. El “greenwashing” ha tenido un impacto significativo en la percepción de las marcas por parte de los consumidores. Cuando una marca promociona fuertemente sus esfuerzos sostenibles y luego no cumple con esas promesas, puede dañar considerablemente su imagen. Las regulaciones también juegan un papel importante en el incremento del “greenhushing”. La Unión Europea ha aprobado una nueva directiva sobre declaraciones ecológicas que exige a las marcas utilizar términos y emblemas ecológicos respaldados por sistemas reconocidos de certificación. Esto ha llevado a muchas empresas a optar por el silencio en lugar de correr el riesgo de utilizar afirmaciones no verificables sobre sostenibilidad.
Source: stakeholders.com.pe
Published on 2024-05-24

Greenwashing: Emerging Compliance and Cross Border Legal Risks
El greenwashing plantea graves riesgos legales y reputacionales, ya que los reguladores intensifican el escrutinio sobre las afirmaciones ambientales engañosas. Las recientes acciones de aplicación de la ley contra grandes minoristas demuestran que las declaraciones vagas o sin respaldo en materia de sostenibilidad pueden desencadenar investigaciones rigurosas y obligaciones vinculantes de cumplimiento. Este panorama obliga a las empresas a garantizar que todo el marketing verde sea preciso, verificable y respaldado por marcos estratégicos claros, a fin de evitar sanciones y mantener la confianza del consumidor. Los recientes acuerdos de conciliación en la industria de la moda constituyen una advertencia contundente para el sector energético, que enfrenta una exposición similar a través de conceptos como los objetivos de cero emisiones netas y los combustibles sostenibles. Con la introducción de nuevas leyes penales que establecen responsabilidad estricta por fraude corporativo y una mayor rendición de cuentas de los altos directivos, las empresas corren el riesgo de enfrentar sanciones significativas por representaciones deshonestas. Se espera que los reguladores amplíen su enfoque hacia las empresas energéticas, en particular aquellas que interactúan directamente con los consumidores, lo que hace esencial la gestión proactiva de riesgos para navegar en este entorno de aplicación de la normativa en evolución. Las empresas energéticas globales deben abordar no solo la normativa del Reino Unido, sino también la agresiva aplicación de la ley en Estados Unidos y la posible litigación civil por parte de accionistas y organizaciones no gubernamentales. La complejidad surge de las exposiciones transfronterizas y de los elevados costos asociados con los procesos de defensa, independientemente del resultado final. En consecuencia, las empresas deben adoptar controles de cumplimiento holísticos que mitiguen estas amenazas multifacéticas. Ignorar estas obligaciones ya no es viable, ya que la intersección entre la presión regulatoria y el riesgo litigioso crea una necesidad crítica de una gobernanza ambiental robusta y transparente.
Source: natlawreview.com
Published on 2024-05-24